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Americas Policy Group and Common Frontiers, two national multi-sectoral coalitions of labour, environmental, faith-based and civil society and social justice organizations, strongly denounce Canada’s abstention at the July 7th United Nations vote on Cuba.
On July 7th, 136 nations voted at the United Nations General Assembly to support a special session debate on “the United States’ decades-long economic, commercial and financial embargo against Cuba,” adopting an urgent proposal to re-open debate amid the “unprecedented actions of an extreme extraterritorial nature being undertaken against the island nation” by the United States of America. Canada was one of 30 nations to abstain from the vote. Nine countries voted against it.
Cuba faces a dire humanitarian crisis and heightened threats from the United States to its sovereignty and territorial integrity. Our member organizations’ Cuban partners tell us that the deepening US sanctions are leading to the slow, preventable and inhumane death of the Cuban people. According to the UN High Commissioner for Human Rights, Volker Türk, “[t]he fuel restrictions imposed since early 2026 and recent tightening of extraterritorial sanctions, taken together, are directly harming Cubans, especially the most vulnerable. Children are dying because doctors lack access to essential medical supplies and medicines.” On May 7, UN experts asserted that the U.S. fuel blockade on Cuba “amounts to ‘energy starvation’ with grave consequences for human rights and the country’s overall development.”
The decades-long economic, commercial and financial embargo against Cuba has caused massive economic and social hardship on the Cuban people and violates UN charter principles. United Nations experts have called the U.S. government’s January 29 executive order, which imposed a fuel blockade on Cuba, “a serious violation of international law and a grave threat to a democratic and equitable international order.” As unilateral coercive measures, they violate core principles of the UN Charter including “the principles of sovereign equality, non-intervention and self-determination.” The UN Charter clearly stipulates that all members of the United Nations shall refrain in their international relations from the threat or use of force against the territorial integrity or political independence of any state.
The Americas Policy Group and Common Frontiers, two Canadian coalitions with dozens of member organizations, firmly denounce Canada’s failure to support the UN special debate on Cuba at this critical juncture for Cubans. Between 1993 and 2025, Canada has consistently voted in favour of Cuba’s annual resolution calling for an end to the U.S. embargo, including at the most recent October, 2025 session. On its own website, Canada states that its opposition is “based on principles of international law” and that the embargo “continues to be a barrier for Canadian companies wishing to do legitimate business with Cuba.” It is deeply disturbing that Canada chose to abstain from such a vital vote.
We urge the Government of Canada to assert its sovereign foreign policy on Cuba and declare to Canadians and to the international community that it opposes the fuel blockade and extraterritorial sanctions against Cuba and to call for the respect of Cuban sovereignty, territorial integrity and the full spectrum of human rights in Cuba.
Image: Harmeet Rehal
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GOPA y Fronteras Comunes denuncian la abstención de Canadá en la votación urgente de la ONU sobre Cuba
El Grupo de Orientación de Políticas para las Américas (GOPA) y Fronteras Comunes, dos coaliciones multisectoriales nacionales de organizaciones laborales, ambientales, religiosas, de la sociedad civil y de justicia social, denuncian enérgicamente la abstención de Canadá en la votación del 7 de julio en las Naciones Unidas sobre Cuba.
El 7 de julio de 2026, 136 naciones votaron en la Asamblea General de las Naciones Unidas a favor de un debate en la sesión especial sobre el embargo económico, comercial y financiero que Estados Unidos ha impuesto desde hace décadas contra Cuba, y adoptaron una propuesta urgente para reabrir el debate ante las acciones sin precedentes y de carácter extraterritorial extremo que Estados Unidos está llevando a cabo contra la isla. Canadá fue una de las 30 naciones que se abstuvieron de votar. Nueve países votaron en contra.
Cuba enfrenta una grave crisis humanitaria y crecientes amenazas de los Estados Unidos a su soberanía e integridad territorial. Las organizaciones cubanas con las que trabajamos nos informan que el endurecimiento de las sanciones estadounidenses está provocando la muerte lenta, evitable e inhumana del pueblo cubano. Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, “[l]as restricciones al combustible impuestas desde el principio de 2026 y el reciente endurecimiento de las sanciones extraterritoriales, en conjunto, perjudican directamente a las personas cubanas, especialmente a las más vulnerables. Hay niños y niñas que mueren porque los médicos carecen de acceso a suministros médicos y medicamentos esenciales”. El 7 de mayo, expertos de la ONU afirmaron que el bloqueo estadounidense al combustible de Cuba “equivale a una ‘hambruna energética’ con graves consecuencias para los derechos humanos y el desarrollo general del país”.
El embargo económico, comercial y financiero contra Cuba, que se prolonga desde hace décadas, ha causado enormes dificultades económicas y sociales al pueblo cubano y viola los principios de la Carta de las Naciones Unidas. Expertos de las Naciones Unidas han calificado la orden ejecutiva del gobierno estadounidense del 29 de enero, que impuso un bloqueo de combustible a Cuba, como «una grave violación del derecho internacional y una seria amenaza para un orden internacional democrático y equitativo». Al ser medidas coercitivas unilaterales, violan principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas, incluidos «los principios de igualdad soberana, no intervención y libre determinación». La Carta de las Naciones Unidas estipula claramente que todos los miembros de las Naciones Unidas se abstendrán, en sus relaciones internacionales, de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado.
El Grupo de Orientación de Políticas para las Américas (GOPA) y Fronteras Comunes, dos coaliciones canadienses con docenas de organizaciones que las conforman,denuncian firmemente el hecho que Canadá no votó a favor del debate especial de la ONU sobre Cuba, especialmente en momentos tan críticos para el pueblo cubano. Entre 1993 y 2025, Canadá ha votado sistemáticamente a favor de la resolución anual de Cuba que pide el fin del embargo estadounidense, incluso en la sesión más reciente de octubre de 2025. En su propio sitio web, Canadá afirma que su oposición está “basada en principios del derecho internacional” y que el embargo “sigue siendo una barrera para las empresas canadienses que desean hacer negocios legítimos con Cuba”. Es profundamente frustranteque Canadá decidiera abstenerse en una votación tan vital.
Instamos al Gobierno de Canadá a afirmar su política exterior soberana hacia Cuba y declarar ante la sociedad canadiense y la comunidad internacional que se opone al bloqueo de combustible y las sanciones extraterritoriales contra Cuba. Igualmente, Canadá debe instar el respeto por la soberanía cubana, la integridad territorial y todo el espectro de los derechos humanos en Cuba.
Imagen por Harmeet Rehal